viernes, 3 de junio de 2011

Charlas Fisioterapéuticas 2.0: EL INICIO


La cosa viene así. Cuando uno llega a cierta edad, esa de la cual Arjona hace una meritoria canción hacia el sexo opuesto, pero creo, nadie ha sabido premiar de la misma manera a nuestra férrea virilidad, se ve obligado a recurrir, bajo protesta y apercibimiento, a visitar a un fisioterapeuta. Esto generalmente es ocasionado por alguna dolencia articular, lumbar o, como en mi caso, por excederme en movimientos explosivos deportivos dignos de un quinceañero, donde la elasticidad y la edad oseomuscular tiene sus virtudes, cosa que aparentemente y por el sonido de mi rodilla derecha, he perdido en algún grado de porcentaje.

Es así que caigo a un centro medico local en busca del profesional que haga lo que corresponde con dicha articulación. Para tener idea, el consultorio armado con cuatro boxes tapados con sus cortinas, aislaba a cada paciente de las miradas indiscretas de los que esperan en al sala. La sorpresa es que me encuentro con un amigo que, como Aquiles, andaba con problemitas en su tendón culpa, claro esta, a lo expresado anteriormente, al exceso deportivo fuera de edad.

La charla no recuerdo como surgió, no recuerdo el disparador. Pero comenzó. Y ahí estábamos deliberando sobre las bondades de la convivencia y sus desafíos, sus entuertos y altibajos. Que la tapa del inodoro. Que las medias sucias. Que tenemos que hablar. Que no me das plata. Que porque te mensajeas con ella. Que quien es, porque, cuando, donde, como, lo que y todos los menesteres que adornan la relación. Hasta que llegamos a la siguiente conclusión mi amigo y yo: “De separarnos alguna vez, ni en pedo me vuelvo a casar o a vivir con otra mujer.” Entiéndase la misma, respetándose las características heterosexuales de las cuales somos fieles representantes hasta el momento de la discusión.

Enérgicamente somos atacados por la profesional de turno quien a viva voz nos dice: “¡Escúchalo a los dos! ¡Lo que dicen de las mujeres!” dándole un tono entre cargador y amenazante, situación riesgosa siendo que uno entrega en ese momento, parte de su cuerpo a la profesional para que ella aplique sus conocimientos universitarios que indebidamente ejecutados, pueden ocasionar hasta la misma muerte.

Las personas que como yo, han adquirido con el paso del tiempo la Maestría Universal en Convivencia Domestica, situación digna de un buen guerrero, nos encontramos habilitados para manifestar nuestras apreciaciones y compartir con el discipulado virgen, los conocimientos adquiridos. Es decir, sacarnos la careta, el chaleco antibalas y mostrar las cicatrices de guerra como lo haría un veterano de infantería. Sobre todo si 22 años de servicios, 12 de convivencia y 10 de paternidad pueden avalar la defensa de la conclusión anteriormente expuesta.

Conocer una persona implica tiempo. O sea, no dos meses, una hora, dos años o tres. Hace falta, un poco mas de un par de vidas para poder comprender medianamente la esencia de esa persona que en algún momento, vos, y recalco, VOS elegiste para compartir tus cosas.

Entonces. Si después de haber pasado 22 años con tu mujer, cruzando etapas, contra viento y marea, cortas, te vas, motivado por lo que sea, ya sea boludeces mundanas o diferencias verdaderamente profundas y maduras ¿porque debería resetear mi conocimiento y mi experiencia adquirida, y ponerme en modo búsqueda - compresión de otra mujer para iniciar una nueva relación?. Porque claro, todo lo aprendido en la primera, jamás nunca te sirve para una segunda, salvo las correcciones que puedas hacer a tus zonas erróneas, cosa esta que muy difícilmente un ser humano pueda hacer ya que suele disfrutar enfermantemente, de los comportamientos cíclicos y repetitivos.

Y ojo, que con esto no quiero decir que uno se tenga que transformar en un eunuco. Todo lo contrario. Pero de ahí a congeniar nuevamente en otra relación, arrancar de cero, noviar como quien dice, después convivir, o ponele y mas arriesgado, volverte a casar, y volver a sacar los Tomos de la Enciclopedia “Grandes Temas Universales de la Convivencia” y oír el  “No me ayudas”, “Vos no estas nunca”, “La única que cocina soy yo”, “Tu hija no te conoce”, “Dame plata” y esas cuestiones básicas de la especie humana como lo es mismo ADN, seria como un indeseable Deja Vu. Repitiendo todo de la misma manera. ¿Para que? Es repetir el grado. El curso. No aprendes. No aprobas.

Hay un mundo ahí afuera. Miles de oportunidades. Solo falta que uno abra la puerta para salir a jugar. Ya disfrute (y disfruto, no olvidar que todo esto es hipotéticamente hablando) con la vida en pareja casi media vida. ¿porque no disfrutar el resto de otra manera? Suena interesante, desafiante. Claro, son posturas, convicciones, puntos de vista. Pero es una gran posibilidad. Existe. He superado grandes escollos, y sigo superando, de menor tamaño, mas livianos, rutinarias, por descuidos o desatenciones, pero es parte de la vida misma. Es parte de ser humano. Solo basta con un poco de comprensión y claro, buena onda, positivismo. Y si es de a dos, mejor. Yo sigo apostando a la misma. Aceptándola con sus luces y sus sombras. Con una basta. Suficiente. Ya esta. Misión cumplida. Tarea realizada.

Muy bien, Felicitado, 10.

El próximo tema que me desvela: “Camas Separadas” .

jueves, 2 de junio de 2011

¡Científicos confirman que el Triangulo de las Bermudas sufre de gases!


bermuda_triangle Bueno. ¡Ya está! ¡se acabó!. ¡Apaga la luz! ¡A mear y a acostarse, que las visitas quieren irse! ¡El ultimo que saque la basura! ¡ah! ¿no querés sacar la basura? ¡De castigo, sopa!. Lo que hasta hace unos días pensaba que era la vida, un mundo lleno de esperanzas abrumadoras con olorcito a pan recién salido del horno, se ha transformado en el apocalipsis. Si algo le faltaba al planeta para ser un lugar mas espantoso, lleno de miseria, dolor, penurias, sufrimientos y desdicha, era esto.

Nuevamente, ese atado de repugnantes hombrecitos sabelotodo, enfundados en sus delantales blancos, con anteojos pegados con cinta adhesiva y jugando con pipetas de laboratorio, se han encargado de destruir el sueño de toda una generación. El orgullo de la ciencia ficción hecha añicos por un par de estudiantes de las matemáticas modernas. Se han encargado,de la manera mas insensible y despiadada, de quebrantar los limites de la imaginación, que para ser honesto, es una virtud de la cuales muy pocos disfrutamos hoy en día.

Que no exista la inflación es una cosa. Pero de ahí a quebrantar la mítica poderosa que ha hecho del Triangulo de las Bermudas, el lugar mas temido por los marinos, los navegantes, algunos escritores y directores de cine, es una sopapo a la dignidad humana.

No mas cracken. No mas ovnis. No mas fuerza sobre natural, ni grandes remolinos tragándose cruceros de batalla hasta las profundidades mas oscuras del océano. No mas nieblas desaparecedoras de aviones.  Adiós misterios del Vuelo 19, el Uss Cyclops y el Star Tiger. No mas vientos, rayos, tormentas y situaciones terroríficas. No mas gritos ensordecedores de azafatas. No mas pedidos de auxilio vía telégrafo. Vimos desaparecer navíos, aviones de combate, de pasajeros, lanchas, submarinos. Ha sido la inspiración de grandes escritores. ¿Y ahora? No. Te la largan sin anestesia. La culpa la tiene el gas metano. O sea. Un pedo. Digo, lo mas parecido. Un gas que sale del fondo marino hace inestable, no solo la superficie marina sino el aire también. Un gas, loco. Un gas. La mediocridad de la ciencia hecha carne. Un pedo tirado por la madre tierra es la responsable de años, o mejor dicho, ¡décadas! de aventuras. ¿No había algo mejor para descubrir? ¿Algo mas osado, mas titánico, mas audaz, arrojado, intrépido, colosal, descomunal y meritorio del titulo de destructor masivo, que un simple gas? ¿A donde va a parar este mundo? ¿me queres decir?. Pero gas metano. Si hasta vos, vos y vos, lo pueden hacer. Y es verdad, aunque esto parezca poco sutil, cuando vos liberas el gas metano, la gente de alguna forma, desaparece del lugar. Es la excusa mas aberrante e insignificante para el mundo de la ciencia ficción. No sé. Me parece.

Además y reflexionando sobre el tema, se me presenta que tal vez no estaría mal que la sociedad científica intente una mejoría radical de su deducciones y afirmaciones. Pero ya que nos hemos resignado a todas estas miserias del alma y aceptamos que nos digan que es bueno y que es malo para uno, ¿no podemos aunque sea pedirles un poquitito más de esmero en su conclusiones? Dicho de otra manera, ya que pareciera que el contenido apesta, ¿no podemos tener el consuelo de una historia más colorida? Espero que esto no suene ofensivo, pero a veces, contemplados en grupo, parecen evadidos de la serie “El mundo de Beakman”. En serio, es increíble. Es mas, ya los veo mandando grandes buques cisternas hacia el Triangulo para verter millones y millones de litros de Factor A-G para terminar con este mal. En fin.

Y espero que algún día, también nos devuelvan las arenas movedizas, otra especie cinematográfica en extinción.

Entonces, digamos ¡Basta de Científicos destructores de nuestras burbujas personales! ¡¡Nunca Mas, Científicos! ¡Nunca Mas!

miércoles, 1 de junio de 2011

¡Encuentran fósiles de la miseria humana cerquita de tu casa!


Casi que me voy. Casi me rajo. Ya tenia el día perdido. ¿Viste cuando ya no te quedan ni las ganas de verle el culo a Larisa Riquelme en la contratapa del tribuno porque ya estas hasta las manos? ¿Cuando no aguantas mas el ritmo laboral y querés irte a casita?. Bueno, justo. Justito. Pero así, gracias a la providencia generosa de la bondad humana, sale esta perlita.

Resulta que quiero sacar el cuit de mi mujer. Voy, entro a la pagina del Anses. Claro. Cumplo como buen ciudadano respetuoso de la burocracia y retiro la cosa. Cerraba ya la pagina, cuando de pronto, no se, me llama la atención de uno de esos tipos, creo que le dicen abogados o algo así, esa especie hibrida entre buen samaritano y Judas que al final uno no termina de conocer hasta que perdió todo. Bueno, esta ahí, el tipo, sonriente, joven, simpático entregando cosas. Claro, el tipo este tiene su propio blog, y entre a mirar. Para mi sorpresa, habían comentarios. O sea. Hay gente que lee. Decía lo siguiente, lean:

 Daniela dice:

Viendo su CV advertí que hoy es el aniversario de su nacimiento: Feliz Cumpleaños! Cordiales saludos

 Diego Bossio dice:

Gracias, Daniela, por tus saludos.

Daniela dice:

Estimado Diego, aprovechando la existencia de este portal y la posibilidad de un contacto directo con Ud. quisiera hacerle algunas consultas relativas a futuros desarrollos en la ciudad de Tandil, existe posibilidad de contactarnos vía e mail?
Agradecida por su atención, saluda muy Atte.-

(Silencio)

Bueno, no se. Era eso. Trataba solo de pensar a quien carajo se le ocurre saludar a Bossio (véase Anses) en el día de su cumpleaños. Claro, seguro debe tener algunos amigos. Pero… ¿Daniela?. Hubiera pagado por ver la cara de Bossio con la expresión de "¿Me puede decir alguien quien carajo es Daniela?”. Lo mas triste de la historia, es que el tipo le responde, con la caballerosidad que corresponde. Y ahí Miss “D” muestra la hilacha rematando con futuros planes de desarrollo. Claro, el tipo le colgó el teléfono.

Te digo la posta. Me duele. Me lastima. Me impacta enormemente, ver a alguien estrellarse contra la pared. No se. Es como reventarle las pompas de jabón que tira el tipo en la peatonal mientras el niño mira absorto la violencia de dicho acto. Es el sopapo insensible y mundano de la miseria humana.  Es mas, veo a Miss “D” , depresiva, nerviosa, fumando y bebiendo su copa de coñac a las tres de la tarde, frente a su ordenador, inmersa en el acto obsesivo de revisar su casilla de mail o la pagina de comentarios, cada cinco minutos, los seis meses siguientes a la salutación esperando su ansiada respuesta.

Era eso. No se. Me preocupo por la gente ¿viste?. Me dio cosita.

Podes verlo aquí

¡Descubren cosa que mejora tu calidad de vida!


Mapa de bits en Gráfico1 Ni muy muy, ni tan tan. Esta comprobado que todos los extremos son malos. Si no sos un idiota, sos un huevón. Si no sos feliz, sos un amargo. Entonces, entre tantos males que rodea esta humanidad, trato de encontrar el punto medio.

Con tanta tecnología abundando por aquí, resulta que la gente se esta volviendo medio haragana, flojita, para muchas cosas. Calculo yo que el día de mañana, en un futuro no muy lejanos, vos, tus amigos, tus vecinos y tus compañeros de trabajo van a terminar como los pasajeros y el capitán de la nave donde el simpático robot llamado WALL-E desarrolla parte de su aventura.

La gente dice “¡La verdad no tengo tiempo de leerlos!”, o “Son tan largos que me da fiaquita”. La holgazanería se apodera de la mente débil y ahí es donde comienza el gran debacle de la humanidad.

Es por eso, que desde la redacción, buscamos ese punto intermedio que nos mantenga en pleno equilibrio, entre la ignorancia pasiva o el suculento conocimiento activo y les doy entonces, la oportunidad para que los post, puedan oírlos en vez de leerlo. O sea, ya no mas largos minutos de lectura frente a la pantalla, mientras se te queman los huevos en la lechera, o se incendia la camisa de tu marido bajo la plancha en el lavadero.

Ahora simplemente con un clic y a escuchar el texto. Bueno, para ser sincero, la voz, muy muy humana no es. Mas que parecerse a Dolina leyendo cuentos en Paka Paka, parece un Max-Headroom cósmico medio gallego, leyéndote los últimos días del planeta Tierra. Esto te da la oportunidad de disfrutar una hermosa velada en familia y, mientras servís los niños envueltos en hoja de parra de El Mojón, escuchas el post haciendo del momento algo agradable, simpático y alegre. Esto podría reemplazar malos hábitos como ver los culos y las tetas de los avisos 2020 que salen a esa hora. Bueno, claro, voy a intentar cuidar mi vocabulario y no decir groserías como sexo animal, asesino serial, suegra, clítoris, derechos humanos, elecciones  y otras palabras excluidas de mi diccionario del buen gusto.

No voy a revelar que tengo un enano encerrado bajo mil siete llaves, reducido al trabajo esclavo para que me traduzcan todos los textos. Esto podria perjudicar notoriamente, el reiting (Prueba de pronunciación) del blog.

Eso si, hasta los errores ortográficos reconoce el porquería. Sino escuchate esta palabra. Esdrujulá.

Ahora no quiero excusas.

ESTO ES UNA OBRA “INCLUSIVA” DE BIEN PUBLICO.

martes, 31 de mayo de 2011

Crónicas de L.A.: “El misterio de la pesadilla y la media desaparecida”


Año 40 Día 17.

La extinción de los controles remotos de televisión, la aniquilación de los proveedores y la destrucción mega atómica de todas las fabricas creadoras de este fetiche objeto de deseo pura y exclusivamente masculino, había sido un éxito. La inmunda suerte había querido que el único teclado controlador de tv universal que quedaba en pie, estaba en poder de la reina madre, la jerarca de ese clan de locas enfundadas en trajecitos plateados, con actitudes dignas del Oscurantismo Medieval y que dominando el planeta, habían arremetido contra el cetro viril y poderoso que todo hombre debía poseer. Todos, sin excepciones, eran quemados en inmensas hogueras, mientras las herejes, lujuriosas y semidesnudas mujeres danzan frenéticamente dando alaridos aterradores, alrededor de la llama, dejándonos sin esa posesión preciada.

Pero solo quedamos algunos, los denominados “La Resistencia del Control”, un grupo de hombres aguerridos que pretenden devolver al hogar una paz duradera y armónica. Me había infiltrado en los interiores de su base por el ducto de ventilación, el aroma a lavanda me estaba matando. Puedo ver, a través de una rejilla, a miles de ellas sacrificando y comiéndose el corazón de uno de mis hombres. Para poder pasar desapercibido, tuve que bañarme cinco veces, peinarme, planchar bien mi indumentaria comando previo lavado y enjuagado, todo esto para evitar ser detectado por sus malditos olfatos acusadores cuya sensibilidad es difícil de engañar.

Me arrastro como una maldita rata hasta la habitación principal. Bajo. Y me doy con la presencia amenazante e inesperada de un Caniche Toy, esa endemoniada mascota que ahora está de moda y que toda mujer histérica posee. Sigilosamente evito caer en sus fauces y lo elimino. No voy a dar mas detalles, pero fue crudo su desmembramiento con mi cuchara sopera. La caja fuerte estaba detrás de un gran cuadro de Ricardo Arjona…¡¡Santa madre de Dios!! No sabia si envenenarme ahí y rendirme o tocar esa porquería de adorno.

Salir de ahí no fue fácil. Evitar las trampas de carteras mutantes, zapatos desgarradores, cintos latigueadores, botas pateadoras, cosméticos adormecedores y sobre todo las temibles cremas “Anti-Age” que se tornaban mortalmente resbaladizas, era un verdadero desafío. El ataque de las medias de nylon fue incesante. Las redes mortíferas me enroscan el cogote para asfixiarme, pero mis filosos dientes apoyados por la fuerza bruta de mis masticadores de cuadril de novillo maratonista del programa “Carne Para todos”, me libraron de ellas. Lo mas cruel fue lidiar con un enjambre de toallitas femeninas con alas ponzoñosas. 

Escapo. Huyo furtivamente, mientras a lo lejos veo como un grupo de tareas se reorganiza. La alarma ha sido dada. Con palos de amasar, escobas, plumeros, rastrillos y haraganes en las manos salen a darme caza pero ya estoy lejos. Lejos de las garras carmesí y fortalecidas con calcio (un dato que aprendí de mi antigua ex mujer), llego a mi guarida subterránea. De fajina y agotado, saco una de las ultimas cervezas que tengo en la heladera. Ya no quedaban. Las brujas también se habían encargado de ellas. Pero esta ocasión necesitaba celebrarse. La espuma explota en un suave siseo hasta la boca de la copa y el sabroso coctel dorado adorna con espirales de burbujas el resto de ella. El momento es único. Me siento en mi sillón predilecto frente a mi 42”, uno de los últimos también. Si, claro… las arpías esas. También ellas. Me relajo. Apunto hacia la tv, apoyo suavemente y casi acariciando con mi pulgar, la tierna piel verdosa del botón “Power” y casi en un orgásmico movimiento ejerzo milimétricamente presión sobre él.

Nada. Ansiedad. A cualquiera le pasa. Aumento unos miligramos de presión. Nada. Presiono. Nada. Empiezo a asustarme. Mas fuerte. Nada. Apoyo nerviosamente el pulgar izquierdo sobre el derecho y hago doble presión. Naranja fanta. Mi amor incondicional por él se deja llevar por las voces cizañeras de la frustración y no dejo de maltratar aquel maldito botón. Nada. ¡Me quiero morir! ¡Córtame en juliana! Solo una cosa podía pasar.

¡Las pilas!… ¡Nefasta y asquerosa suerte!. ¡No tenia pilas! ¡Las pilas! ¡Las…pi…las!! Se me ahoga el garguero. Me falta el aire. Se me nubla la vista, no siento la mano, comienzo a babear, sudor frio y de pronto…. una voz en la oscuridad…¡y un sopapo!… de esos a palma abierta y a cinco dedos.

- “¡Hora de ir a trabajar!, Vamos, a levantarse. Te dormiste.” -  Exclama una mujer. Mejor dicho, mi mujer. todo había sido una pesadilla. gracias a Dios, todavía no hemos sido dominados. Creo.

Me levanto casi a regañadientes y con la jeta hinchada. Tengo un ardor en la mejilla derecha pero el agua fría calma el efecto. Me cambio. Me preparo. Solo me faltan mis medias y el calzado. Pero el desafío de la vida conyugal da nuevamente el zarpazo inesperado de la desdicha. La infelicidad toma forma impar y el par de medias ya no es, por razones matemáticas, un par, sino un impar. Quiero decir que ahora el conjunto de medias, las mías, habían pasado de respetar rigurosamente la paridad, calculo diario comprobado, corroborado y certificado por quien suscribe la presente donde el numero de medias  “m” es igual a 2 x n; a mutarse misteriosamente y de la manera mas sobre natural a m=2xn-1 y ahora tenia cuarenta y tres ejemplares huérfanas de sus hermanas siamesas y sin poder calzarme adecuadamente. Siempre dije que las mujeres no eran buenas para las matemáticas.

Los 40 no iban a ser fáciles. Primero el control. Ahora las medias. ¿Que fuerza del lado oscuro promueve la desaparición mágica, no del paro, sino de …¡¡UNA!!…media?. ¿Que macabra intención se esconde tras el secuestro de esta prenda? ¿Existe alguna maldición escrita en los anales de la historia domestica sobre este suceso? ¿O es simple rutina? ¿¿DONDE CARAJO FUERON A PARAR LAS MALDITAS Y ASQUEROSAS MEDIAS?? ¿¿Existe la Asociación de Medias Desaparecidas que me la restituya? Indignado por tal oprobio, me despido.

Hasta la próxima.

martes, 17 de mayo de 2011

Crónicas de L.A.: “El control remoto y yo.”


Año 40 Día I.

Sentado en mi reposera de caoba, con mi pipa y cubriéndome del incesante frio de este Mayo y con este pareo criollo llamado poncho, símbolo inequívoco de la hombría gauchesca pampeana, con el que he sido condecorado por un amigo músico, miro a través de la ventana como  las primeras lloviznas otoñales lavan el jardín de mi departamento, que básicamente consiste en dos macetas, una con un potus gigantesco que es mas un estorbo que un adorno y mas allá, no se, unas de esas cosas que mi señora trae a la casa y de la cual desconozco su nombre científico. Debo admitir que mi intento de internarme en el nefasto mundo de la jardinería y sus macabras costumbres de palitas, macetitas, rastrillitos, delantalitos y guantes hundiéndose en plantines de coloridas pompones floreados era mas catastrófico que el mundo sin leche entera, como debe ser una verdadera leche, causa justa  e irreprochable a mi declinación en este arte de índole femenino.

La noche de festejos ha terminado y la multitud que me sigue me ha agasajado honrosamente con diversas ofrendas, bebidas y alimentos que me han sido entregados como signo de admiración y respeto. Buenos brebajes que despertarían la envidia de Marón, Leneo y Astreo, los hijos sátiros de Sileno y una larga lista de manjares irresistibles que Behemot, con su aspecto rustico, había puesto sobre la mesa para su degustación. La velada ha sido digna de admiración, salvo por ese momento donde Peter Pan apareciose misteriosamente en la mesa para sobresaltarnos con su fina estampa atlética y vivaz, envuelto en atuendos verde manzana by La Martina y calzado de la misma coloración aportadas por un tal Ferraro. No se, fue un gran susto cargado de fantasía y color a lo Disney,

Algunos plebeyos optaron por revelarse a mi cita y no participar de la misma, por lo que ya he tomado cartas en el asunto y mande a mi mercenario mas violento a  encargarse de él para lo cual usara solo dos paquetes de galletita express, no se como, pero lo hace. Según mis informantes, a los ausentes los sedujo el mundo caribeño con sus encantos salseros y desistieron de apersonarse, pero ese es otro temita.

Me levanto, ya altanero y disfrutando de los jugosos años de sabia presencia que he adquirido, mientras me acomodo la barba madura y elegante con el dedo indice y pulgar, en forma de “V” con la hombría que me destaca, para hacer uso de lo que yo llamo, “Cuestión de Derecho Adquirido por la Edad” y entro a buscar el objeto mas preciado por el hombre, bien, bien hombre. Ese objeto que dignifica la masculinidad y la existencia misma (avalado por el Art. 13 Inc. “c” del manual “Como ser EL HOMBRE” – Edición Encuadernada en piel de león africano ) y sin el cual nuestras vidas serian míseras, oscuras, lamentables y asquerosas.

El control remoto, señores, el control remoto. Aquel artefacto odiado por el Club de Amas de Casas Desesperadas y otras asociaciones femeninas insatisfechas e histéricas que no comprenden el verdadero placer de la opresión de la tecla CH + – de nuestro aparatito predilecto.

¿Resultado de la búsqueda? Infructuoso. Mi serenidad de pronto se ve corrompida por un pequeño tic nervioso en el parpado izquierdo, signo de la desorientación. Inmediatamente trazo un perímetro de búsqueda mas amplio que la mesa del televisor, hago una lista de posibles lugares y procedo a revisar minuciosamente cada rincón para dar con el mismo. Pasados los primeros 15 minutos, la fatalidad comienza a acrecentarse ante el infortunio del desencuentro. No hay señales de él.

Decididamente debía usar métodos poco ortodoxos para obtener información del paradero, por lo que tuve que aplicar practicas poco comunes para interrogar a mi mujer sobre la posible ubicación del objeto, así que luego de cebarles unos amarguitos, hacerle unas tostaditas de francés con Casamcrem, mermelada diet y un juguito de naranja recién exprimido a mano desnudas, me anoticio que la ultima en usarlo fue mi hija.

¡Grito en el cielo seguido de sudoración fría, nublación de vista, tartamudeo y posterior desmayo!

Recuperado nuevamente, decido ampliar mas el rango de búsqueda y bloquear la puerta de salida del departamento para evitar la fuga de la menor y comienzo una nueva búsqueda por dormitorios, baños, lavadero, heladera (dentro y fuera), armarios, roperos, mochilas y otros recovecos sin éxito alguno.

El cetro del poder hogareño ha desaparecido. Han pasado 44 minutos y el reinado domestico esta en peligro.

¿Es acaso así como se debe empezar el reinado de LA EDAD? ¿Sin el gran símbolo de la virilidad, la hombría y la masculinidad sudorosa, peluda y guerrera moderna en la mano para poder ejercitar los efectos sedantes del zapping? ¿Acaso las mujeres se han unido al Sindicato de Amazonas Anónimas y han decidido darme caza en mi propio reino? ¿Que nefasta fuerza maligna se esconde detrás de todo esto? ¿¿QUIEN SE LLEVO MI CONTROL REMOTOOOOOO??

Pero como EL AMOR VENCE AL ODIO, mi sentimiento irrenunciable hacia él dará sus frutos. Destruiré al eje del mal  y lo recuperaré.

Hasta entonces.

¡Lanzan Top Ranking 75 del Amor!


Desde las clinicas infernales del amor, el sexo y la lujuria, aqui el gran Top Ranking 75 del amor, desde mas mas a menos menos o visceversa. Sepan, queridos amantes, que no hay sexo ni gloria, sin sufrimiento ni arañazos. La cicatriz de la batalla diaria cierra rapidamente, pero el dolor permanece en el alma del mas noble guerrero. He dicho, la mujer no se hace, nace. ¡Sepanlo!

1) Amor Total, Incondicional y Refulgente hasta las más íntimas fibras de mi ser para toda la Eternidad y hasta el último confín del Universo.
2) Pasión abrasadora que quema mi alma como un cúmulo de carbones encendidos en el fondo de un horno para pizza situado en la fragua ardiente del Infierno.
3) Y en un día de verano.
4) Amor romàntico languideciente en el pozo melancólico de mis ojos de poeta prendado de los vericuetos recónditos de tu alma salpicada de sensibles virtudes luminosas.
5) Relación construída en el dìa a día, hecha de pequeñas cosas, pequeños momentos y pequeños gestos y pequeñas palabras y todo así, medio pequeño, en fin.
6) Ganas de tocarle el culo.
7) Enamoramiento adolescente
8 ) Romance juvenil
9) Calentura adulta.
10) Compañerismo de mediana edad.
11) Amena conversación sobre los efectos adversos de diferentes medicamentos de edad provecta.
12) Ternurita.
13) Mi pastelito.
14) Mi dulce caramelito de miel.
15) Mi empalagoso bombón relleno de dulce de leche y crema chantilly con un toque de leche condensada.
16) Mi jugoso bife de chorizo con papas a la provenzal y dos huevos fritos al plato.
17) Mi nutritivo puchero de osobuco con zapallo plomo, batata, papa, choclo, repollo, acelga y chorizo colorad… Ehhh, pará, era ranking de amor, no de comida, ¿no? Pará, pará.
18) Mi media naranja
19) Mi peor es nada
20) Mi cruz, ay, Dios Santo, qué cruz, ay, ay, ay.
21) Acostumbramiento salpicado de pequeñas rutinas cotidianas tipo “uh, y ahora va a contar de nuevo la anécdota de la favela”.
22) Leve irritación.
23) Inquietante sensación de que te despertás y “uh, y èste/esta sigue acá”.
24) Pareja sostenida a base de profusas dosis de psicofármacos.
25) Cansancio.
26) Agotamiento.
27) Fastidio.
28) Molestia.
29) Hastío.
30) Hinchazón de pelotas.
31) Ganas de gritar.
32) Ganas de matar.
33) Tratamiento glacial durante varias semanas.
34) Desaprobación absoluta.
35) Odio intenso.
36) Desprecio infinito.
37) Tenemos que hablar.
38) Tenemos que charlar unos temitas.
39) Tenemos que sostener una conversación acerca de ciertas cosas que están pasando.
40) Tenemos que combinar un meeting para hacer un brainstorming sobre cómo seguimos con esto, si es que seguimos y si es que cada uno de nosotros, especialmente yo, tiene interés o no, más bien diría que no, en seguir con esto.
41) Tenemos que ir vos ahuecando el ala de mi departamento, por favor.
42) Intimo desalojo de vivienda compartida en el término de las 24 hs.
43) Separación a prueba.
44) Reconciliación a prueba.
45) Terapia de pareja.
46) Separación a prueba, pero más a prueba que antes.
47) Fugaz encuentro sexual durante la separación a prueba que no mejora precisamente las cosas.
48) Separación definitiva.
49) Mediación.
50) Mediación a prueba.
51) Mediación terminada por la mitad, valga la redundancia.
52) Divorcio.
53) Peleas sangrientas a los gritos para llegar a un acuerdo de divorcio.
54) Juicio de divorcio.
55) Abogados multimillonarios.
56) Peleas post-divorcio.
57) Juicio por daño moral post-divorcio.
58) Abogados aún más multimillonarios.
59) Amenazas vía mail o mensaje de texto.
60) Insultos vía mail o mensaje de texto.
61) Insultos amenazantes vía mail o mensaje de texto.
62) Amenazas insultantes vía mail o mensaje de texto.
63) Insultos y amenazas en persona.
64) Empujones.
65) Rajuñones.
66) Cachetadas.
67) Trompadas.
68) Patadas de tae-kwon-do.
69) Lanzamiento de objetos de decoración al contrincante.
70) Puñaladas por la espalda.
71) Ataques con motosierras, machetes y katanas de doscientas capas.
72) Tiros.
73) Bombas atómicas.
74) Accionamiento con de la “Máquina de Dios” y posterior destrucción total del Universo seguida de tortura, muerte, violación, canibalismo, genocidio, coprofagía, incesto, furor homicida, batata, papa, choclo, repollo, acelga y chorizo colorad… Ehhh, no, pará.
75) Indiferencia. Porque viste que lo contrario del amor no es el odio sino la indiferencia.

martes, 10 de mayo de 2011

¡ Te lo juro por mi ácido desoxirribonucleico que te estoy escuchando !


(Sección: “Que difícil y complicada es la vida conyugal IV”)

Resulta que en el transcurso de la venida laboral, en la cual los rutinarios 29 kilómetros hasta aquí (Perico) y los otros tantos de vuelta al hogar ya son como un encuentro de café, dos mates y una medialuna mediante, se dan charlas típicas e intercambios de idea entre navegantes de la Ranger doble cabina. Mi compañero hacia referencia a algunas actitudes nocivas (lo digo sanamente) que van apareciendo a temprana edad en nuestras niñas. Cabe aclarar que el nombre Martina, con el cual hemos bautizado a las criaturitas por azar del maldito destino y la corta enciclopedia de nombres para recién nacidos,  de pronto a pasado de ser una especie de Expediente “X” a tener la popularidad similar a Obama Bin Laden y ahora como que hay un ejercito de Martinas entre 8 y 12 años rondando por el poblado que demuestra que nuestra creatividad como padres no es muy buena que digamos.

Por otro lado, nosotros, los grandes héroes de la historia mundial del conyugalazgo que a diario intentamos descifrar el enigmático mundo de la mujer, sus ideas, sus sentimientos y costumbres y, en realidad,  básicamente que es lo que ellas quieren de nosotros y sin morir en el intento, vivimos el día a dia en esta tarea digna de un estratega militar en la cual se mezclan ciencias como la psicologia, la fonetica, la comunicacion (verbal y no verbal), la fisica, la quimica, la premonicion, el poder mental y unas que otras artes marciales como el ninjitsu a la hora de desaparecer o defenderse.

Pero la genética es inevitablemente el punto crucial donde uno debe poner toda su concentración,esfuerzo y estudio para poder saber que una mujer no se hace, nace. Y con ella nuestras complicaciones.

Prueba de esto es lo que me ha sucedido anoche, cuando en un intento por descansar y cuando uno, tocando esa cifra de edad, o sea, ¡esa! de la cual todos hablan, desea entablar una relación jugosa y encarnizada con la posición horizontal y disfrutar de un zapping hipnótico letárgico que nos disipe de nuestra realidad; de pronto se es interrumpido por un parloteo incesante de la niña, que te habla, te dice cosas, te cuenta y uno en piloto automático repitiendo monosílabos de afirmación como “¡aha!…¡Si!….¡Claro!… “. Pero al cosa no termina ahí, el juego macabro de la psicologia femenina comienza a manifestarse luego, cuando la niña se percata de que uno esta en un estado de dispersión total y comienza con los latiguillos de preguntas como “¿me estas escuchando?”. Inmediatamente el artífice de la magia blanca del conyugalazgo y casi como un acto reflejo de defensión dice “¡si!”. ¡Error, estimado! ¡vil y cruel error!. Ahí surge de entre las llamas del infierno, esa diabólica criatura que nos espanta, que nos acosa, que nos arrincona en la esquina de la ignorancia y la sumisión dejándonos tambaleando en el abismo de la derrota y la humillación. Y es cuando la niña (mujer pequeña potenciándose) remata preguntándote “¿que dije?”,  sumergiéndonos en una oleada mental de palabras sueltas que no podemos unir para demostrar nuestra inocencia a tal acusación.

¿Me puede entonces alguien decir en que cromosoma despiadado e insensible de la niña viene la información de la opresión paternal? ¿En que nucleótido esta escrita la persecución de la criatura masculina hasta su exterminio? ¿Tienen que ver los puentes de hidrogeno con esta mecánica infernal? ¿Es acaso este polímero el responsable de nuestra manipulación y posterior esquizofrenia?

En fin, la cosa viene a temprana edad. El arte de la sumisión, la guerra psicológica y el dominio de la masa de humanos inferiores, viene inserta en la genética que dia a dia perfecciona su armar letal y asesina para con nosotros, los hombres haciendo que solo unos pocos, los mas adaptados a este medio salvaje y cambiante, podamos sobrevivir y salir airosos de esta lucha de intriga y poder.

Ellas están entre nosotros. Miren este Youtubazo de OK GO, los flacos que hacían videos piolas con las cintas caminadoras.

lunes, 9 de mayo de 2011

¡¡ Pequeñas felicidades mundanas son usadas como cebos para humanos !!


De vez en cuando uno debe abandonar la postura iconoclasta para pasar a agradecer a la Providencia por la secuencias de pequeñas alegrías mundanas que nos brinda:

1) Ayer fui al súper. Me doy con la grata sorpresa de que justo ayer, justito domingo, Carrefour ofrecía un 15% de descuento en todas sus compras, pago efectivo, tarjeta crédito o debito. El tipo feliz. 70%

2) Ayer fui al súper. Me doy con la grata sorpresa de que justo ayer, justito domingo, Carrefour ofrecía un 15% de descuento en todas sus compras, pago efectivo, tarjeta crédito o debito. El tipo feliz. Hasta que llego la hora de pagar. Luego de desembarcar y pasar por el lector, los tres carros y medio de mercadería para mi bunker familiar, cuando le doy mi poderosa Mastercard Gold Premium de Adamantium y le digo que lo haga en 3 cuotas, me responde que lleva un 9% de recargo. El tipo feliz. Un 6%

3) Ayer fui al súper. Me doy con la grata sorpresa de que justo ayer, justito domingo, Carrefour ofrecía un 15% de descuento en todas sus compras, pago efectivo, tarjeta crédito o debito. El tipo feliz.Hasta que llego la hora de pagar. Luego de desembarcar y pasar por el lector, los tres carros y medio de mercadería para mi bunker familiar, cuando le doy mi poderosa Mastercard Gold Premium de Adamantium y le digo que lo haga en 3 cuotas, me responde que lleva un 9% de recargo. El tipo feliz. Un 6%. Al llegar a casa me doy con que no compramos limón, para la milanesa. Por suerte, al fondo de la heladera, escondido y medio desmantelado, yacía un limón endurecido y casi seco por el crudo invierno permanente de la heladera. El tipo feliz 100%

4) Mate unas 3 cucarachas. El tipo feliz 200%

Miren el Efecto Droste (Yo en lo personal lo llamaba el Efecto Cannabis) Aquí, aquí y este ultimo particularmente vertiginoso aquí.

miércoles, 27 de abril de 2011

¡¡¡ Expertos determinan que la felicidad no es mas que un camionero grasoso de Moyano !!!


bromas1 Y ahí estaba yo. Esperando que doña Felicidad me tocara la espalda en el momento menos pensado y que me envuelva en los mantos de su sabiduría ignota y algunos "non-sanctus" encantos místicos como lo son sus 7 hermanos pecados capitales (porque no hay felicidad que no involucre a ellos) mientras todavía yo peleaba entre las sabanas y la almohada con las primeras lagañas secas del Sábado.

Pero el destino y los dioses del Olimpo me tenían un cachetazo preparado, que despabilaría mi insomne deseo de la dicha llevándome a la cruda, fría y casi apocalíptica realidad.

Doña Clara Felicidad, mujer (quiero creer que es mujer) a la que esperaba ansiosamente, no era una bella morocha simpática de senos turgentes y grandes ojos negros seductores. Tampoco era una gorda melenuda con gigantes ruleros, envuelta en un batón floreado con un rosario en su cuello, bolsa de mercado en mano. Tampoco estaba encarnada en una dulce niñita, simpática de sonrisa angelical con vestidito rosa y trenzas adornada con trabitas de Kittys; que pedía a este fiel servidor de la comunidad una ayuda para cruzar la calle en esta  embodriada ciudad en plena hora pico. Mucho menos era la tía abuela que me venia a traer mi tan ansiada pastafrola de los domingos para malcriarme.

Ni siquiera era un castigo oculto en tamañas dimensiones para el vil mas perdedor del universo, como podría ser, no se, un fofo camionero de grandes mostachos medio amarillentos por el tabaco, bermudas floreadas, camiseta malla blanca con enormes manchones de grasa mecánica ( o mayonesa, o jugo del asado del año pasado o del tinto del festejo del Día del Sindicato Nacional que no se cuando es) y enemigo publico de la ducha mas corta del planeta.

La felicidad, señoras y señores, había optado por presentarse, en el primer día de competencia, en su formato mas férreo, diabólico y metálico jamás imaginado por el ser humano del sexo masculino tentado por una competencia de semejanzas bíblicas.

Adornado con unas rueditas gastadas y ruidosas y un gran mango rojo publicitario la bendita y ya, a esta altura de la narración, popular  sra. Felicidad; no había tenido mejor idea que aparecerse como un verdadero carrito de Carrefour.

Es que el desabastecimiento ocasionado por la crisis financiera hogareña, la inminente invasión de polillas y uno que otro pariente sorpresa de esos que uno no espera, habían complotado la aniquilación y el exterminio total de nuestras reservas  alimenticias en pocos días y a fin de mes, donde no solo cunde el pánico de la Gripe A, el dengue, la malaria, la lepra sino también la nunca tan bien llamada crisis.

Pero como yo, que busco la sabiduría no solo en la felicidad que es algo somero y simple como un gorgojo de poroto ni tampoco en las grandes obras de la humanidad (porque son demasiado largas para mi) sino en pequeñas síntesis espontaneas como "Gracias a Dios que es Viernes" y en cuyos ... A ver... Espérenme un poquito... Ya esta... En cuyos 24 caracteres se resumen todas las angustias, preguntas, respuestas y mínimos destellos de esperanzas del hombre moderno he decidido no rendirme a tal hazaña e inmiscuir mi viciosa y gran nariz en un mundo artificial lleno de placeres sin nombres.

Desgraciadamente y antes de lanzarme de lleno a la risa franca, a la degeneración recreativa y al abrazo con Clarita Felicidad, debo pasar en un acto de mea culpa y reflexión sobre una tarea que nos demuestra cuan miserables somos en el paso por este mundo: Ir al supermercado.

Esta pequeña tarea domestica que implica una sucesión de una amplia gama de estados anímicos como la ira por el santo berrinche de los hijos, el aburrimiento de controlar precios, el estrés de no encontrar las cosas, la ansiedad por llegar al ultimo tarrito de dulce de leche en oferta y el dolor de cabeza por la volatilización de nuestros escasos ahorros hace que la gente de allí, no se, sea mas fea.

Y el infierno no termina ahí. Cuando uno piensa que el martirio se ha acabado, ha terminado y que las llamas del caldero de Lucifer han sido extintas con el matafuegos de la liberación, nos damos contra la pared mas dura de todo esto. La cola que uno hace para pagar.

Pero gracias a esta maquinaria de la creación divina o biológica formada por huesos, células y mucho colesterol, todavía tengo una gran arma para luchar contra el infortunio creando un sinfín de juegos mentales. La imaginación.

Es así que decidí con la complicidad de mi hija internarme en el mundillo de la diversión infantil Pro Búsqueda de la Felicidad Gratuita y de Oferta en el sector Bebidas y me dedique de lleno al colocado de artículos excesivamente caros dentro de los changuitos huérfanos, esos changuitos que uno suele abandonar mientras mira el precio del Mendicrim, o de la paleta cocida y lo caro que están los fiambres. Todo esto hasta ser descubiertos por un hombre de mal humor y feo. Pero admito que basto un simple "¡Disculpe! Pensé que era el mío..."

En acto seguido, la adicción y la búsqueda de la felicidad se siguió en el sector de los enlatados, con el arrancamiento indiscriminado de esas etiquetas alarma, un papel vil y traicionero con algún metal delator disfrazado de portador/indicador de precios que al pasar por la puerta nos buchonea que estamos "hurtando" tal u otra cosa; la cual puede ser dejada en el piso para que la pise un desprevenido peatón en calidad de cliente, o simplemente y con el sigilo de un agente secreto, adherirla en el saco, la campera, tutu o bufanda (aprovechando el momento frio) del mismo para que active la sirena al pasar la puerta. Cabe destacar que dicha situación entrega una buena dosis de adrenalina sin costo alguno.

Mas tarde aplicamos el psicoanalisis. A intentar descifrar los grandes misterios de la humanidad.  Observando los productos que la gente deja abandonada en el costadito de la caja, justo ahí donde están los chocolates, las maquinitas de afeitar y los chicles. Porque la gente no lo deja así como así, la gente, primero disimula, oculta y muy lentamente y haciéndose la sota, de la misma manera que el infante oculta su cagada al romper el vidrio de un pelotazo, deja de lado el producto.

Por ejemplo ¿que drama personal, que infinita cantidad de miseria, frivolidad o problemas de pareja se esconde detrás de ese pela papas con cepillo, esa caja de cereales sin azúcar, el desodorante "deportivo" que yacen tirados allí?

Pero el momento cumbre, la cúspide, el momento gloria alcanzado por Clarita Felicidad y quien suscribe la presente se dio al final de todo este trajín. No por la adquisición satisfactoria de un tubo de papas frita Pringles, sino porque a la hora de pagar todo lo adquirido en el local y ante la advertencia certera y mordaz de la cajera que con voz vigilante dijo "¡En tres pagos con tarjeta tiene recargo"!, el conjunto de números binarios (o sea 0 y 1) unidos en una simple instrucción de programa, había decidido corresponderme de una manera sorprendente al hacer caso omiso a tal advertencia y gratificarme con el perdón divino del NO COBRO DE INTERESES EN TRES PAGOS CON TARJETA MASTERCARD.

Entonces, señores, señoras ¿que nos queda sino revolcarnos en el piso del éxito y ser felices por haber escapado, una vez mas, del sistema ingrato de esta economía inhumana que nos absorbe día a día como un estudiante primario a su sachecito de dulce de leche o miel? ¡ Que vuelva Tato Bores!