miércoles, 3 de noviembre de 2010

¡¡¡ Experto en supervivencia revela secretos para zafar de las obras de teatro plomos !!!


beso Muchas veces, y digo muchas porque generalmente abundan este tipo de acontecimientos, Ud. habrá asistido a una obra de teatro para demostrar que es un/una/lo que  hombre/mujer/travesti-lesbiana-gay-afín que se rige por los estándares básicos culturales y que quiere bañar su intelecto con una buena dosis de actuación en tablas.

También habrá sido victima inocente del vox populi, de la cadena de rumores o del boca en boca por la cual se ve como casi obligado a asistir al teatro a ver una obra muy, pero muy recomendada por la humanidad para no caer luego en el deshonroso y humillante bochorno de no tener argumentos a la hora de una charla típica de cena de fin de semana como “¡che ayer fui a ver “Tres Estatuas Vivientes y una Mujerzuela” y la verdad me impacto cuando una de ellas se movió para orinar!” o “¡¡Que bajón cuando la actriz se desnudo, tenia tanta celulitis y estrías que me dio cosita!!”, llevándose la ingrata sorpresa de que a los cinco minutos de iniciada la obra, la sensación presente es mas a pegarse un tiro y desaparecer del lugar que seguir presenciando ese martirio escénico.

Claro, mi pregunta seria que necesidad tiene uno de ir a ver una obra de teatro. Ya suficientemente complicado es ir al cine y ahí por lo menos uno no se arriesga a que los actores le escupan cuando hablan. Tampoco menciono el importante olor impregnado a encierro que uno adquiere durante la proyección.

Lo recomendable ante esta situación seria retirarse inmediatamente, pero esto, lamentablemente depende en primera instancia, de que intensidad puede tener la iluminación del escenario a la hora del escape para pasar a ser solo una sombra siniestra y huidiza que abandona el barco ante el hundimiento inmediato e irreversible. Aquí el anonimato es fundamental dando al escapista cierta dignidad y preservación de la identidad.

La ubicación también es importante y esto debe saberse desde los primeros tiempos de la escuela. Los mejores lugares estaban al fondo. Los perejiles iban adelante, los nerds, los chicatos y los sordos. En el teatro por pelear un ticket de primer fila de la platea, el cristiano queda expuesto a la mortificación total y/o parcial del bodrio de la misma manera que quedo expuesto el Talón de Aquiles en la batalla imposibilitando que uno, por la aparición de la vergüenza, pueda huir del lugar.

En este caso lo único que le queda es entregarse a la conocida técnica del “Up-Down” también conocida como “ A.R.I. o Asentimiento Repetitivo Inconsciente ” que solo consta de dos movimientos, el A y el B. El movimiento A, hacia abajo, se da cuando uno ha caído violentamente en las garras de Morfeo, y el B, cuando uno se despierta violentamente y con un humor de perros, producto del movimiento A. Esto se repite varias veces dando una sensación de asentimiento y aprobación de la profundidad y el  porque de la histeria compulsiva,  los gritos  y los mechazos que se autoaplica la actriz en el escenario o del actor semidesnudo que declama frases sobre el poder, la hipocresía, la libertad y la democracia.

Atrás, en cambio con un poco de conocimiento en Jiu-jitsu y entrenamiento en el Arte del Escabullimiento Ninja, uno podrá desaparecer sin ser visto silenciosamente por las cortinas del fondo para desaparecer en las sombras de la noche (si es que hay cortinas, sino una garrocha para saltar la tapia de la sala o del multiespacio). Esta técnica oriental es poco recomendable si Ud. ha decidido acompañar a su hijo a ver una obra de títeres o a ver a Piñón Fijo. Seguramente su hijo notara su ausencia. Ya vio como son los niños de hoy. Además esta actitud roza el divorcio y posibles castigos judiciales. Técnica apta para cumpleaños plomos, reuniones de trabajo densas, conferencias, asambleas, espectáculos de danza contemporánea (que suelen ser muy anestésicas y mi escasa materia gris para la comprensión del movimiento epiléptico – mal parkinsoniano no me permite apreciarla) y otros.

Lo complicado es si se esta sentado al centro ya que la distancia entre fila y fila es algo estrecha requiriendo precisión quirúrgica en el momento del escabullimiento, caso contrario podría darse el rozamiento accidental de su nalga en la cara de, por ejemplo, la esposa del Sr. Ministro de Justicia o pisarles los pies a la dueña de la sala y ser desterrado de por vida del lugar.

Y para finalizar, la situación de riesgo clase 7 seria que se caiga a un unipersonal de mala muerte, donde el único espectador es ud.  Esto es un viaje sin retorno, no hay vuelta atrás ni escapatoria alguna. Una vez que se pisa la entrada de la sala o el teatro (o la vereda en algunos casos), se esta hasta la manos porque todos se transforman en testigos oculares de su única presencia. El acomodador, el boletero, el iluminador, el sonidista, el escenógrafo, el maquillador, todos lo han visto.

En este caso, lo único que queda es el uso del implante molar de cianuro a los cinco minutos de iniciada la presentación, dígale al actor/actriz “¡Me emocionaste hasta la médula!” y encomiende su alma a San Rafael.

martes, 26 de octubre de 2010

¡¡¡ Deja de quejarte como una maricarmencita y agradece no ser del P.O. !!!


toystory_cara_de_papa Esto es mas claro que el agua.

Todos sabemos, ya sea en la practica de la vida cotidiana o luego de haber leído algún análisis sobre la humanidad, que el mundo la pasa mas bomba quejándose de lo que les pasa que de lo que no les pasa. O sea, se llora por la inflación, porque te cortaron las calles, porque te robaron la batería del auto o porque te quedaste sin queso rallado a la hora de los ravioles. Pero una caricia para el alma es agradecer (si es posible, de manera eterna) las cosas que no nos pasan.

 

Doy el primer paso, lanzo la primera piedra de la felicidad y el mimo de la autoestima y agradezco:

 

  1. No vivir en Haití o Perico ( que son como medio parecidos)
  2. No ser del Partido Obrero
  3. Tener una sola mujer, que ya es suficiente.
  4. No ser mujer y tener que usar medias de nylon que se rompen fácilmente y generan una crisis de nervios en la familia.
  5. No ovular.
  6. No tener sextillizos.
  7. No tener que elegir entre 10 pares de zapatos, 8 carteras, 7 pantalones o 5 blusas, 13 lápiz labiales, 4 delineadores, un 1.235.000 cremas humectantes y 38 esmaltes para uñas antes de salir al cine o al teatro.
  8. No ser el vecino del 7° que es martirizado, acosado, recriminado, apaleado, demandado y acusado de no participar en los quehaceres domésticos como limpiar, levantar el calzoncillo del suelo, cambiarle el pañal a su crio o darle la mamadera, cocinar y/o planchar justo cuando este sujeto se sienta a jugar en la play o en la computadora.
  9. No haber sido captado por una secta, cosa no improbable teniendo en cuenta mi debilidad de carácter (aunque me hicieron firmar mediante engaños mi afiliación a la secta Moon, pero nunca han regresado para reclamarme nada)
  10. No vivir en la época de la Inquisición por mi innegable animosidad a prender fuego a cosas. Es como que tengo un pirómano contenido cuya legislación actual me lo inhibe con posibles penas a cadena perpetua dependiendo la alevosía de un supuesto  incidente, pero mejor dejo de hablar…
  11. No vivir en la época que se utilizaba la vejiga de cerdo como preservativo por la ausencia del látex.
  12. O cuando se usaban conejos para limpiarse los dedos con comida. Esto ya le ponía un nivel mas de riesgo ya que el cristiano era pasible a perder los dedos si le tocaba un conejo rebelde o hambriento.
  13. No ser censita y tener que andar por ahí, en algún rincón donde se es perseguido por jaurias de perros salvajes o agredido por un grupo de linyeras caníbales o una patota de travestis mutantes.
  14. No ser unos de esos postecitos de esquinas ampliadas que son chocados indiscriminadamente por algunos conductores desaprensivos e inexpertos.
  15. No ser lombriz y ser encarnado en un anzuelo. Que asquete, que impresion. Lo peor es que cuando la ensartas, por el otro lado le sale la caquita, ese barrito intestinal que tiene adentro, no se, me parecio. Es asquerosito. ¡Pobre Infeliz!

 

Por todo esto… ¡Gracias, Fortuna! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!!! De todas maneras, jamás te perdonaré el tema este de mis cejas, mi nariz y mis ojos.

jueves, 26 de agosto de 2010

El magnifico arte de viajar en colectivo.


Transporte Mendoza (Humahuaca - Iruya) Ser pasajero de colectivo es como ser un comando de la elite militar. Uno tiene que estar entrenado para cualquier eventualidad y así superar los avatares del destino sobre cuatro ruedas (o mas, depende el coche) y no morir en el intento. Por otro lado, la vida en colectivo tiene su fauna silvestre que dan la posibilidad de disfrutar un viaje en silencio con el único premio de la observación, la contemplación.

Es una ciencia que debe ser aprendida por las nuevas generaciones y no olvidadas por las viejas. Nada puede hacer un taxi compartido al lado de un colectivo de línea. Mucho menos uno de estos que ahora los llaman de “amarillos”.

Un viaje en colectivo tenia su particularidad, la cual dependía, claro, del tipo de transporte, la zona, el recorrido, su radio de acción, la época y el horario. Porque no es lo mismo un viejo “San Salvador” o los antiguos “Rio Blanco” que un Panamericano o un Balut.

Mis primeras andadas eran hacia el Colegio Nacional, desde el parque San Martin, en el clásico “Uno” de la San Salvador.

Salir a tomar el cole a las 7:30 no implicaba mas que juntar las ganas de sobreponerse a una madrugada lenta, casi adormecida con un buen desayuno en el estomago y un control estricto sobre el segundero para no perder el hilo temporal sobre el paso del transporte. Era inevitable, pero todo el pasaje, adolescentes de secundarias, muchachos y muchachas mantenían el perfil bajo por el básico efecto del adormecimiento matutino, que a veces solo era superado en épocas de primavera, donde los revoloteos del amor, la pasión, la picardía sexual en astuta combinación con las hormonas despertaba la adrenalina a temprana hora y el barullo dentro del cole se hacia notar a través de comentarios risueños, breves roces dulces entre pibes y pibas y algunas que otras bromas sensibles.

En contraposición a lo anterior, el invierno invitaba a dormitar algunas cuadras, a acurrucarse en el rincón menos ventoso, mas cálido y mas cómodo. Nos obligaba a paralizar la lengua y a reposar en silencio, quizás solo acompañado con el “Perro” Solís en la A.M. que ponía el conductor.

Luego de algunas complicaciones de índole estudiantil (ser un chico malo carecía del reconocimiento por parte de las instituciones), mi destino me deposito en las puertas del nuevo establecimiento perteneciente al Bachillerato N° 6 “Islas Malvinas”, nombre de gran altanería en la jerga de la alta alcurnia educacional para definir al ya conocido y popular “Bachi 6” que antiguamente funcionaba en la escuela “Pucarita” como nocturno y ahora se mudaba a “Los Arenales” o “Santa Rita” o las “820 viviendas”, la verdad nunca supe diferenciar las barriadas, solo sabia que entrando por Burela unas cuatro cuadras, debía abandonar el transporte para llegar al establecimiento.

La condición de repitente de tercer año, me obligo a asistir al turno tarde. Y ya tomarse un colectivo involucraba cierta complicación. Los horarios se coincidían con la gente que salía de trabajar, los chicos del turno mañana que iban a sus casas y, como en mi caso, los que íbamos al gran templo del saber a superar lo que no habíamos aprobado el año anterior.

Se necesitaba una estrategia para sobrevivir. Un plan. Un programa de acción. Y esto consistía, básicamente y en principio, ocupar un buen lugar en la cola de la parada, pechar, aplicar físico y si era necesario empujar, salvo sea una dama, efecto nocivo para un soldado y cuya distracción podría hacer que caiga en la desgracia del pasillo y el pasamanos. Una vez ubicados y pagado el boleto, el asiento debía ser elegido sabiamente. Un asiento de la fila simple nos dejaba a merced de cualquier viejecita o persona del sexo opuesto que mediante mirada intimidatoria podría ejercer su derecho de sexo débil y solicitar una muestra de caballerosidad por nuestra parte, algo que yo todavía en ese entonces, no estaba muy convencido de demostrar, claro, salvo sea y como lo dije antes, una chica de interesantes dimensiones físicas y cuyas propiedades carnales sean merecedoras de tal inmolación.

Lo mismo podría pasar en los asientos del pasillo de la fila doble. O como alguna vez me ocurrió, que un inocente mocoso de primaria adornado con su delantal blanco (jamás entendí porque eligieron los colores blancos para tal fin cuando la mugre que acumulas en la primaria superaba ampliamente el decoro de la imagen) y cargando su salvaje mochila-portafolios en medio del amontonadero, traía en su mano derecha, derretida al estilo “Velada Paqueta” (Véase Comicolor), una “colita de chancho”, ese mortal caramelo bicolor rojiverde cónico camuflado en forma chupetín casero y cuyo envoltorio era ya un suplicio poder sacarlo requiriendo la técnica y la experiencia de un desarmador de bombas del FBI; fue a instalarse justo a mi lado, parado en el pasillo.

Quiso la socia desgracia, un bache, el semáforo o un incauto conductor delante nuestro, que el colectivo hiciera un siniestro movimiento desequilibrante del mocoso de primaria que no tuvo mejor oportunidad que apoyar su dulce, que a esa hora de la tarde en conjunto con el calor humano, ya no se distinguía entre mano y dulce; se estampara de lleno en mi camisa a la altura del brazo.

Habían muchos testigos. Esto me impedía ejercer el derecho a represalias sobre el infante, pero una mirada certera y precisa al centro de sus pupilas alertaron al chico que si no desistía de la ingesta de tal oprobio de la gastronomía colegial, seria victima de la puteada mas grande de la historia.

Sentarse hacia la ventanilla permitía un escape de la realidad. Era un viaje en el tiempo. Ubicarse allí y apoyar la frente en el frio cristal proporcionaba masajes craneales de dimensiones cósmicas. La vibración de la ventanilla sumado al pasaje de las diapositivas visuales de las cuadras, la gente yendo y viniendo, los autos, los negocios de la Alte. Brown me otorgaban una dosis hipnótica de relajo, reflexión y nostalgia. Me daba la oportunidad de viajar hacia otros lados, a imaginar la mano suave de una mujer, añorar los besos de alguna compañera o a volar en la fantasías de las primaveras pasadas y los encuentros furtivos en canchones ajenos. Pero la magia solía desaparecer cuando se te sentaba algún mecánico, gordo y recién salido del taller y te arrinconaba contra el costado dejando poco margen para la respiración.

Claro que el capricho del azar tiraba sus dados y como por arte de magia solía favorecerme con un 7 colocando a mi lado a esa morocha deslumbrante y atractivamente sensual que me deslumbraba con su presencia. Porque después de varios viajes vas “conociendo” gente. La que como uno, repite su rutina generando en uno, esa ansiedad de seguir viéndola, mirándola, robarle una mirada cómplice, una sonrisa, un acercamiento una devolución a la simpatía estúpida e inocente de los viajes de colectivos.

La gente corriendo en las paradas son diferentes vistas desde la intimidad de tu asiento que cuando las ves a tu lado en la parada. Desde arriba, hasta un manto de la compasión endeble y sin sostén solía apoderarse de mi alma ante aquella derrota humillante del falso horario, el anticipo desbocado del vehículo o la responsabilidad absoluta de un gallo que no canto cuando debía.

Policías durmiendo semiderrumbados en sus butacas, rebotando levemente sus frentes en los vidrios de las ventanas. Estudiantes cansados envueltos en barullos vespertinos. Los viejos inspectores abriéndose paso entre la masa, como un Moisés moderno y sin aguas que dividir, en busca de colados a la voz de “Boletos, por favor.”

Podría seguir aquí sentado, tecleando las experiencias de colectivos, que enseñan, que muestran, que animan y desaniman. Que invitan a soñar despiertos con audaces motivos de acercamientos o intempestivas huidas de la muchedumbre en busca de un metro cuadrado de soledad acogedora. Podría seguir relatando las aventuras de un transporte hacia La Quiaca, Humahuaca o Tilcara donde el aroma a tola quemada, empanadas recién hechas  y leche materna cuajada se mezclan para anticipar lo que vendrá.

Podría relatar aquel viaje a Salta cuando estallo el parabrisas y atravesamos sin el,  aquella psicodélica tormenta de pirpintos blancos y amarillos, abrazados y eternamente enamorados.

Podría relatar el viaje a las Cataratas del Iguazú, sus secretos y sus misterios, sus encantos y sus cuentos, las intimidades y las no tanto, que termino por dejarme en mis brazos a la mujer que tanto amo.

Los viajes en colectivos son una ciencia oculta que merece ser estudiada. Dignos de ser entregados a los beneficios de la comprensión. Invitan a soñar, a soltar la imaginación, a entender, a observar, a silenciar las palabras, a aceptar, a querer, a amar.

Viajes de colectivos.

 

(Foto: Transporte Mendoza. Humahuaca – Iruya)

jueves, 19 de agosto de 2010

¡¡¡ María Belén, azafata desocupada, descubre en el norte el Monumento al Chinchulín de Hormigón Armado !!!


cosa0002

¡Ah Ah! Menos mal que me abrió la puerta, Señor! ¡Disculpe mi mala facha! ¡Soy María Belén! Una azafata desempleada de Aerolíneas Argentinas. ¡He sufrido lo indecible! Acabo de experimentar una desagradable teletrasportación desde un lugar remoto en el norte del país y he viajado desde Agosto del 2010 a esto, lo que supuestamente es el 2135.

He sido la conejillas de indias para este gran portal físico cuántico espaciotemporal y he abandonado el cobijo de una cultura subsocial microdesarrollada, la comodidad de las asignaciones familiares, los planes trabajar, las garrafas sociales, las tenebrosas hordas salvajes autodenominadas liberadores de Túpac  cuya bandera ultrasocialista no es mas que un rejunte de cuadritos multicolores. ¡Creo yo, la llaman whipala o algo asi! No lo recuerdo bien, pero el paso por un agujero negro me perturba mi memoria. Pero si recuerdo que es medio parecidita a la bandera gay, que por lo que veo muchas ideas de banderas no hay, no se, digo nomas; para llegar a este palacete futurista de neones, con auto voladores, robots humanoides,  armas de rayos protonicos y espadas laser.

¡Estoy como perturbada! Y disculpe mi falta de disimulo pero, lo ultimo que recuerdo es una ensortijada figura de grandes dimensiones creada por un magnate millonario ocioso con financiacion del estado (porque al estado, viste, le gusta gastar la plata, no se, en boludeces y como que le sobraban algunas bolsitas de cemento, unos albañiles, algunos andamios y esas cosas) aunque deba confesar que primero no sabian que iba a hacer, si un sacacorchos gigante, un tobogan triple vertical, una porcion de ADN de Barrionuevo, una cuchilla de podadora de cesped gigante o el monumento al chinchulin. Al final hicieron un moderno teletransportador espaciotemporal, una obra maestra de la ingeniería científica tecnológica cuya invención requirió mas de 1.800.000 litros de café doble cafeína para mantener despiertos a sendos matemáticos que debieron resolver y romper todas las leyes físicas para levantar con orgullo viril y calculador, esa magnifica estructura.

Nuevamente le pido disculpas por prendas rasgadas y mojadas que incluso dejan asomar mis turgentes senos en un 87 % y en forma muy provocativa. Ud. dirá “¿qué hace esta morocha que está tan buena (porque estoy re buena, soy consciente de los dones físicos con que he sido bendecida) en la puerta de esta mansión de cristal, kriptonita y adamantium, propiedad de un joven soltero, en medio de esta noche oscura, tormentosa, llena de azufre y lluvia radioactiva. Y cómo es que no está acompañada y cómo podría aprovecharme de esta circunstancia?” ¡Por favor! Le ruego que no abuse de mi vulnerabilidad y mi físico privilegiado–a pesar de que están dadas todas las condiciones para ello.¿Le molesta que me siente acá? Espero que no le moleste que cruce delante suyo mis largas y portentosas piernas. ¡Oh, veo que me trae algo de ropa para que cubra mis desnudeces! Ahora me la pongo. A ver. ¿Por dónde se pone esto? ¿Seguro que es de mi medida? Me va medio apretado y aparte no entiendo cómo esta parte va a cubrir la totalidad de la superficie de mis enormes senos. Y bueno, paciencia. ¿Y esto cómo va, por acá? Comprendo, comprendo. Qué interesante. ¿Se engancha acá esto? ¿Asi es la moda? Porque este enterito es plateado.  Aparte, esta máscara y la parte esta. ¿Las botas también? Bien, bien, tengo los pies fríos. ¿Y esto? Cómo, ¿qué le pegue en las nalgas con esto? No entiendo. ¡Si no tengo nada contra usted! Bueno, bueno, un poquito, ya que me lo pide de esa manera, además, ¡es ud. Mi Salvador! Epa, cuidado. ¡Sacá! Eh, no toqué. ¡Sacá! ¡Pensé que hacía esto por puro sentido de la cortesía y la solidaridad con otro ser humano, pero ahora descubro que eran otras y más perversas sus intenciones! ¡Sacá! ¡Salí! ¡Socorro! ¡Auxilio! ¡Noooooooooo …….. !!!

lunes, 26 de julio de 2010

¿ Es acaso el vidrio polarizado la cortina del temeroso inseguro que sufre de Pánico escénico?


polarizados Descongelados los dedos y pasado el angustioso momento que viví, o sea el Mundial, ese deporte, digo, mal llamado deporte, donde unos perejiles corren por detrás de la pelota mientras la masa inconsciente se sumerge en el mas subyugante retroceso genético camino a su antecesor, el hombre de las cavernas, salgo de mi covacha, de mi refugio antinuclear, de mi guarida de hormigón armado a ver la luz del sol nuevamente.

Me anoticia mi secretaria, que se ha aprobado la ley de gente del mismo sexo lo que me perturba y vuelvo corriendo a mi bunker a esperar que estalle la bomba de hidrogeno, porque el fin del mundo esta ala vuelta de la esquina, pero luego de unos buches de vodka, retiro la idea de mi cabeza.

Bueno, a la vista, Jujuy no ha cambiado mucho, sigue igual, marchas, contra marchas, bombas de estruendo, pancartas, panfletos, taxis, muchos, peatones, demasiados, vendedores ambulantes de bombachas de viejas (de esas grandes bien bien grandes que asustan hasta el mas pervertido voyeurista), películas truchas, en fin. Todo sigue igual.

Salvo por un pelotudo que pone la nota ya que conduce un auto con vidrios polarizados y al doblar la esquina salpica a una inocente viejecita desprotegida.

Esto es una verdadera injusticia.

Ya de por si, el anonimato del vidrio polarizado indica cierta degeneración moral. Es casi el equivalente de usar los anteojos negros, como los paramilitares de caricatura de las revistas de la facultad de humanidades.

Pero el poseedor de vidrios polarizados es mucho mas. Es un mezquino angurriento. Quiere quedarse con el pan y con la torta. Mas de uno habrá sido victima del viejo dicho ¡Talk to the hand! al ser sorprendido por un bocinazo y ver únicamente una mano anónima asomarse por el parabrisas del coche dando así libertad al observador de adjudicarle una cara a esa mano. Algo así como “Adivine quien es el salame que saluda detrás del polarizado y gánese un viaje a las Islas Seychelles”.

Y aquí no termina la cosa, porque el sujeto piensa que es único en el mundo, se ahoga en su dosis diaria de egocentrismo porque después te encuentran y te dicen cosas como “Te vi y ni bola me diste, che” colocándose en posición “ombligo del mundo”, como si uno debiera estar mas preocupado en armar una amplia base de datos mental que asocie coche, modelo, patente, color con las huellas palmares del susodicho para su identificación casual, que andar lidiando con cosas mas importantes, civiles y sociales, como comprar alimentos para el perro, pagar el alquiler, el crédito hipotecario o pagarle al quiosquero del colegio de mi hija.

¡ El tipo quiere andar por la calle, pero tener intimidad como si estuviera en su casa!

¡Para eso que se quede en su casa, por favor! ¡Salir a la calle tiene un precio: Dar la cara, aunque sea el oprobio de la sociedad, aunque lo poco que le queda de vergüenza lo induzca a ocultarse del  publico!

¡Es la verdadera imagen de la inseguridad personal que no se anima a mostrar su verdadero rostro!

Para eso, que se quede en casa, envueltos en bata, con pantuflas o ruleros. Su auto no es su casa, Señor. Afloje al anonimato y muéstrese valientemente como lo hacen los hombres bien, bien en serio, dando la cara. Bueno si la hombria no le llega al talon, por lo menos baje unos quince centimetros la ventanilla  ¿O acaso Harry el Sucio andaba en un auto con vidrios polarizados?

¡¡ POR FAVOR !!

miércoles, 16 de junio de 2010

¡¡¡ El Jeque AHMED comenta el partido Argentina – Corea del Sur y se arma la bataola !!!


Somalia Desde que se lanzo el grito valiente, argento y mas que viril contra esa boludez del Mundial, ahora andan pululando por ahí las ramas heréticas, los que se prenden como ladillas del Pensamiento de esta Cruzada anti mundialista, con la cobarde esperanza de encontrar un nicho de donde llevar agua para su molino y corromper este movimiento revolucionario, que también corre riesgo de corromperse con la maldita intromisión de los paracaidistas de siempre, que desean disputar mi liderazgo. Pero firme como “teta de estatua” (siempre quise usar este dicho) presentamos la segunda edición del programa de futbol comentado por gente que no tiene la mas pálida idea de ese deporte.

( Al fondo una gran pelota de futbol hecha percha, toda desgajada por una cuchilla mota y herrumbrada. Al centro se ve al Comentarista anti futbol acompañado del Jeque Sharif Ahmed, el líder de la milicia islámica en Mogadiscio que mando a c###r a tiros los ociosos que miraban el mundial en Somalia. Fuma un grueso habano y toma un vaso de whiskey contrabandeado. Los dos están frente a un LCD de 80”)

COMENTARISTA: ¡Bienvenidos a esta otra edición – después de unos cuatro añitos mas – de “Mundial” el programa hecho por gente que no tiene la mas pálida idea de futbol, no le interesa lo mas mínimo y aprovecha para hacer comentarios re cancheros contra los tarados que miran futbol.! Confieso que el nombre del programa hay que pulirlo un poquito mas, había propuesto “Intentando Darle Pelota al Futbol” pero lo rechazaron de la producción. Nos acompaña nada menos que el Jeque Sharif Ahmed, para hacer los comentarios mas lapidarios contra esa especie inferior amante del futbol. ¿Algún comentario?

AHMED:  Buenas tardes. Gracias. Simplemente que pasemos a ver ese partidito, algo que mi religión no me permite, pero no me queda otra. Seguramente los inmorales aficionados a esto, llenaran sus almas vacías de espiritualidad y decoro con estas burdas imágenes.

COMENTARISTA: JAjaja… ¡Nada mas preciso! En fin… ¡arranca el encuentro!

(Pasan diez pesados minutos de silencio. Solo beben y fuman. Ninguno sabe que decir)

COMENTARISTA: (Trata de poner onda y emoción al relato) ¡Bueno, bueno! La cancha esta llena… de vuvuzelas, es mas creo que hay dos por persona. Yo no se como hacen para estar sentado con el tipo soplándote esa cosa en la oreja….¿porque no se la tragan y que les agarre un empacho o algo y se dejan de joder?… la verdad que para estar así… es preferible morir dignamente aunque…

AHMED: Eh…Hum… digo…el partido…

COMENTARISTA: … ¡Ah! y esa pelota… ¿como se llama?….porque ahora desde hace unos mundiales atrás , le ponen nombres a las pelotas…¿viste?… Claro, la movida seguro la impuso Tom Hanks, que le puso Wilson a su amigo. Vieron que muy, muy normal no era, es mas, estaba retrotrayéndose a las facetas mas primitivas del ser humano junto a la pelota. Esta demostrado. Además viste el destino que tienen las pelotas con nombres…se pierden, se extravían, tienen un mal final porque…

AHMED: …digo… el partido…creo que ya comenzó…

COMENTARISTA: ¿Ya comenzó? ¡Mira vos!… Bueno. Ahora parece que un jugador argentino que no se como se llama – desde que no esta Maradona en el campo, me parecen todos iguales – patea la pelota esa con nombre, para adelante. Ahora la toca otro. Retrocede. Un Coreano intenta sacársela. Y bueno…siguen ahí, no pasa nada… ¿Hasta ahora como lo ven?

AHMED: La verdad de la milanesa islámica es que aquí hay otra cosa. Seguramente los infieles occidentales estarán disfrutando ciegamente de este deshonroso y mal llamado deporte mientras la realidad política, económica y religiosa del país esta condenando a los espectadores y sus miserables vidas al vacio personal y la explotación económica hasta el ultimo suspiro ante de sus muertes. Además, deportes de hombres en serio son los nuestros, como tiro al blanco con AK-47. Al que no tiene 99.9% de efectividad les cortamos la manos con un machete oxidado. Aquí…¿acaso le cortan las piernas al que erra algún gol?…no…nada… ¡no pasa nada.! y es verdaderamente indignante.

(En eso se ve en la pantalla a un Coreano darle un patadión infernal a Messi que lo deja con la pierna en un angulo invertido de 90° tirado en el piso y llorando por su mamita)

COMENTARISTA: ¡Ah la flauta! Un coreano bien bien macho, como Kung-Fu acaba de darle su merecido a este pibe…¿quien es?…¡che!…¿Esto es el mundial?…¿Ya comenzó?….¿o es algún partido del 78?…¿del 86?… ¿Esto es el mundial?…

AHMED: Yo creo que si. Bueno… Tal vez….no se.

VOZZ EN OFF: ¡Si Sr.! Claro que es el mundial. ¿No vio la cantidad de propagandas que hay? ¿Y la conferencia de Maradona en todos los canales?

AHMED: Me parece que no.

COMENTARISTA: ¿Sigue Maradona?. Es que mucho de futbol no se. ¡Claro! Debe ser el mundial. No puede ser que hagan reverendo quilombo y ni siquiera haya comenzado.

AHMED: Maradona como futbolista no se que onda. Pero me agrado mucho y casi lo contrato para dirigir un grupo rebelde cuando lo vi apostado detrás del auto disparándole con el aire comprimido a los periodistas. Y con el temita ese de las drogas, la verdad, mejoro mi opinión sobre él.

COMENTARISTA: Bueno, no importa. No hay que alarmarse, lo importante aquí es que el futbol es una boludez. Ahora los coreanitos o surcoreano, no se como decirles atacan ¡uy, uy, uy! ¡que buena jugada esa! ¿no?

AHMED: Creo que no. Ni siquiera fue una jugada. El partido esta detenido por una jugada peligrosa.

COMENTARISTA: ¿a si?…pero bueno… tampoco importa tanto…¿como lo ve hasta aquí, estimado?

AHMED: Bueno, no deja de ser un virus maligno que fue instalado en el corazón de muchas naciones pobres de alma y de alguna manera debe ser erradicado. Debe prevalecer el espíritu de lucha intacto contra este vulgar evento aun cuando los traidores firmen mil acuerdos con sus demonios. Familias destruidas, padres ausentes, hijos huérfanos. Un mal ejemplo. Ala no quiere esto.

COMENTARISTA: (Se ríe) ¡Excelente y memorable comentario! Con nosotros el Jeque Ahmed. Bueno. ahora agarra la pelota un albiceleste, pero se la quita el… el… ¡un jugador contrario y contra atacan!

AHMED: Una pregunta. ¿porque cuando se refiere a un jugador de Corea manifiesta esa duda? ¿esta tratando de evitar decir lo primero que se le viene en mente, es decir “ponja”, “amarillo” o “nipón”?

COMENTARISTA: (Salta de la silla) ¿Qué? ¡No! ¡No! ¿Cómo se le ocurre? Soy un profesional (Se sonroja). ¡Por favor! No me gusta lo que está insinuando. (Se para, amagando con irse ofendido) ¡Esto es un ultraje! (Vuelve a sentarse) Aparte… ¿Qué quiso decir? Ya sé lo que quiso decir. ¡Es un ultraje! Nada que ver. ¡Por favor!

AHMED: Bueno, no se…era una impresión, nada mas. Me pareció.

COMENTANTARISTA: Claro, claro, lo que pasa es que ud. no me conoce. Tampoco conoce la idiosincrasia argentina. Acá no existe el racismo.


(Se escuchan risas detrás de cámara por parte del staff de producción)

VOZ EN OFF: ¡Perdón! ¡Perdón!…es que nos acordamos de un chiste…

(Se quedan mirando sin entender lo que queda del partido de Corea del Sur Vs. Argentina. Los goles se suceden uno tras otro sin que estos interpreten lo que esta pasando. Apenas rompen el silencio para decir cosas como “los aficionados al fútbol carecen de capacidad para comprender lo vacío de su pasión” o “había más calidad deportiva en los campeonatos de garrocha de mi aldea”. Al final Argentina pierde 9 a 8. El 99.9% de los argentinos se suicida, son despedidos por depresión aguda o se van a Somalia para convertirse al Islam como curación espiritual dejando al único sobrevivientes. El COMENTARISTA.)

martes, 15 de junio de 2010

¡¡¡ Enólogo desempleado se lanza a la cata indiscriminada de productos del carrito de golosinas a la entrada del colegio !!!


lavado No habiendo tenido éxito en la vida enológica de la degustación de vinos, porque ya no le podes echar soda como un buen cristiano sin que te persigan con miradas intimidantes por haber cometido tal crimen con el viejo Cabernet Reserva 1998 del abuelo, me lanzo ahora entonces a la degustación de cosas mas importantes por mi descubiertas y no precisamente en una bodega.

Palitos de Yogurt: (servido de la mano de mi hija y adquirido en el kiosquito a la entrada del colegio). Este extraño “producto”, por llamarlo de una manera didáctica y coherente es llamativo. A la vista saltan colores atractivos y viscosos como el amarillo patito tailandes, el rosa mosqueta holandes o el verde agua cacunense, que atraen salvajemente la atención de los infantes y uno que otro adulto. Se presenta al comensal en un pequeño tubito de plástico rustico de procedencia húngara, que le da la guarda precisa ante los menesteres de la intemperie como ser viento norte, nieve, granizo, smog, polvo atmosférico, rayos UV y otros venenos medioambientales. De forma alargada, cilíndrica y del tamaño de un palito del mas noble chupetín, en nariz se percibe el bouquet de notas potentes como vainilla artificial, durazno artificial, chocolate artificial y frutilla artificial con algunos toques artificiales de algún conservante artificial e ilegal , o al menos eso parece. Lo de artificial digo.

En boca la cosa cambia. De presencia potente, joven y despechado, denota acidez, mucha, demasiada, a tal punto que llego a lagrimear, moquear y sentir esa electrizante vibración recorrer mi maxilar inferior desde debajo de la orejas hasta la base de lengua que de pronto se inunda en saliva. Se percibe además, el inequívoco aroma de colorantes no permitidos y un dejo de azúcar “Chango”, producto de una manufacturación casera o algo así, todo esto mezclado con algo del plástico que lo cubre, porque para degustar, hay que morder el plástico y mediante una compleja y difícil técnica de prensa sobre el mismo, se debe extraer el producto hacia las papilas gustativas.

Al principio  la fruta esta presente, igual que el disacárido, pero rápidamente desaparecen y se presentan fuertes y rudos taninos, con su típicas notas amargas y astringentes producto del material sintético obtenido mediante fenómenos de polimerización o multiplicación artificial de los átomos de carbono en las largas cadenas moleculares de compuestos orgánicos derivados del petróleo, hacia el final, al fondo, bien bien al fondo. Y como que te quema un poquito, bueno, en realidad es como un fueguito, una quemazón, por lo que sugiero la posterior ingesta de un Milanta.

Ideal para acompañar unas semillitas de girasol, o unos sachecitos de dulce de leche o una manzana encaramelada a la salida del colegio.

Esperando que esto haya sido una guía propicia para orientarlos a la hora de comprar golosinas a sus niños, yo me retiro un momentito a la guardia del hospital mas cercano a someterme a un lavado gástrico intestinal porque muy, muy bien que digamos, no me siento ya que esto no es artificial.

Cheers!!!

lunes, 7 de junio de 2010

¡¡¡ Avísenme cuando termine el mundial que yo ya se como termina esto pero no los quiero desmoralizar !!!


Como era de esperarse ya nada puede detener el mundial. Reinaran entonces en las casas, mujeres solitarias carentes de hombres denserio que las acompañen a diario en los quehaceres cotidianos como darle de comer a los niños, preparar la cena o el almuerzo, limpiar la casa y porque no planchar alguna que otra prenda. Asomaran las viudas del mundial dolidas por la perdida momentánea de sus maridos zombis que desesperados correrán por el control remoto  a ver el partido de turno o como en otros casos, serán huérfanas de maridos al perderlos en la casa de algún amigo zombi futbolero.
Pero los menos, los mas cuerdos, los que odiamos el futbol por grasa, nos armamos desde abajo, desde las sombras en distintas líneas contramundialistas con la esperanza de devolver la felicidad a millones de hogares mundiales acosados por esta malaria.

La línea blandengorri: Los que detestan el Mundial pero aducen razones intelectuales tipo "el fútbol es el opio de los pueblos" en lugar de ODIO LISO Y LLANO, como corresponde.

La línea dura-dura-dura: Los que detestan el Mundial, desean que Argentina pierda y sacrifican a los Dioses Oscuros una cabra negra para que esto ocurra.

La línea doble dura-dura-dura: Los que detestan el Mundial, desean que Argentina pierda y sacrifican a los Dioses Oscuros DOS cabras negras para que esto ocurra.

La línea triple dura-dura-dura: Los que detestan el Mundial, desean que Argentina pierda y sacrifican a los Dioses Oscuros tres cabras negras para que esto ocurra (Podría seguir así, pero soy un profesional. Ante todo el respeto por el público).

La línea dura-dura-dura encubierta: Los que detestan el Mundial, desean que Argentina pierda, pero miran los partidos junto a sus amigos tarados que miran fútbol sólo para hacer comentarios incómodos y desagradables y para permanecer con una sonrisa petulante si el resultado es adverso.

La línea hiperdura de cuarzo endurecido: Los que detestan el Mundial, desean que Argentina pierda, y si esto ocurre están preparados para salir a festejarlo a la calle dando  saltos y cabriolas de algarabía. (con chaleco antibalas, claro).

La línea superdura de diamante: Los que detestan el Mundial, desean que Argentina pierda, y atiborran a la FIFA con cartas exigiendo que Argentina sea descalificada de antemano y que se le quiten sus trifeos anteriores diciendo que estudiaron los videos y hubo tongo.

La línea hiperdura de adamantium: Los que detestan el Mundial, desean que Argentina pierda, y que esto ocurra contra Brasil.

La línea ultradura de pan de antiyer: Por goleada. 23 a 0.

La línea durelli: Los que desean que Argentina gane la final, que todos los tarados que miran fútbol salgan a festejar y cuando estén en pleno festejo salga una noticia diciendo que en realidad no, ganó Brasil, que el juez de línea dice que hubo tongo o un error de imprenta. Ah, y que después les caiga -a todos - un meteorito encima, extinguiéndolos como a los dinosaurios. Y que después los que queden vuelvan a casa y encuentren a su mujer con otro.

La línea duracell: Y que sea un brasileño.

La línea duravit: Por ejemplo, Ronaldinho.

La línea duarañona: O peor: ¡Pelé!

La línea durañona y vedia: Pará. Peor. Que sea Roberto Carlos. Pero no el jugador, el cantante. Y no porque no me guste el cantante Roberto Carlos -"Detalles" es un clásico -sino porque es como más humillante, ¿no?

La línea durán durán: Uuuh, ya sé. Que Argentina gane, que después lo anulen, que después digan que ganó Brasil (23 a 0), que les caiga un meteorito, que vuelva y que encuentre a su mujer con Diego Armando Maradona. Y como el tipo es un tarado que mira fútbol diga "Ah, bueno, si es Maradona no importa", y que entonces Maradona se saque la máscara, ¡y es Ronaldinho! (O pelé o Roberto Carlos. O Caetano Veloso.O el tipo ese del Ministerio de Vida)

La línea dura, pero dura en serio: Y que después que pase todo eso la FIFA saque una resolución diciendo que este fue el último Mundial de todos.

La línea de hierro: Y que, como Brasil ganó el último partido, lo declaren el campeón de todos los Mundiales y que los que hayan ganado antes como que no importa. Y aparte que se prohiba el fútbol. No, que no se prohiba, que se jueguen los partidos pero que nadie los pueda ir a ver -tampoco le voy a sacar el trabajo a los jugadores -y que no se transmitan. Y que nadie pueda anotar a sus hijos en ningún club, y que no se puedan comprar souvenirs con los colores de sus equipos. Que los puedan mirar en una vidriera, pero no los puedan comprar. Ahí está.

La línea de acero: Por supuesto, que esto también les pase a los hinchas brasileños, porque tampoco la idea es que los tarados que miran fútbol deotros países la pasen bárbaro. (Pero que los hinchas argentinos no se enteren)

La línea "Chuck Norris": Fernando Savater.

La línea "Rambo": Janez Svrodnek, presidente de Eslovenia.

La línea "Schwarzenegger": Somalía.

La línea "Robert Mitchum": Yo, que soy re groso.

viernes, 4 de junio de 2010

¡¡¡ Macabra reflexión vitivinícola literaria (El Inicio) !!!


vinosoda Ahora que pasaron aun par de días desde la ultima degustación de vino, puedo hablar un poco mejor al haber recuperado parcialmente la motricidad de la lengua y el habla. Claro, ustedes dirán que esto no tiene absolutamente nada que ver con el blog ya que aquí, lo único que se tiene que hacer es escribir o teclear el post. Pero para que tengan una simple, escueta y casi vana idea de que crear esto, no es moco de pavo, parte de mi brainstorming creativo consiste en hablar en voz alta y cruda, cada una de las líneas aquí expuestas aunque esto acarree ciertos inconvenientes laborales como ser victima de miradas tajantes, huidizas y atemorizadas ante tal situación.

La critica, es este caso (porque sepan a uds. que a  mi me gusta criticar) no va dirigida a una persona determinada, sino mas bien contra un genero literario reducido denominado “Leyenda que explica la virtud, la calidad y/o la cualidad de un vino a mortales dignos de ser quemados en la hoguera de Baco, generalmente colocada en una etiqueta detrás de la botella”.

Este genero esta como frito, out, muerto. Es hora de que se vaya al tacho junto con los chistes de abogados (fíjense que antes un chiste de abogados era piola, porque no habían tantos “doctores”, entonces tenia algo de novedoso, de gracioso, te sorprendía. Pero ahora con la cantidad que hay, el chiste ya pierde efecto, es común, repetitivo, no tiene espontaneidad y no tiene gracia. Con la frase explicativa del vino pasa lo mismo) Ya esta. Se corto. No va mas. Le pido a mis colegas que no se lea mas esa cosa. En serio, no tengo nada con el asunto de desburrar a los novatos bebedores de vino, pero sinceramente, esa etiquetita charlatana de la botella me tiene como recontra podrido (Nivel de indignación 10 en la escala de Jorge Jacobson).

La etiquetita esa de atrás en cuestión es la pieza fundamental de los holgazanes. De la gente degustadora que se agota de intentar descubrir en su paladar, el olfato y la vista, los magistrales secretos vitivinícolas, demostrando cierta duda ante la presencia tinta de un buen vino y que comienza a sucumbir en el agujero negro de la desdicha, la depresión y la derrota degustante por no captar el cuero o ahumado de un cabernet, la noble guarda en roble de un Malbec, el suave pomelo de un torrontés o el rojo rubí brillante de un vino joven.

Un buen amante de la etiquetita de atrás quiere resumir. Quiere impresionar. Hablar en voz alta. Quiere pasar a otra cosa. O sea, te tira el texto, todos escuchan y quedan en silencio. Es como la palabra del Señor. Falta que se diga, Amen. No quiere reflexionar sobre el vino, ni dialogar, ni quedarse un rato mas, ni adentrarse en la exploración sensorial del vino por temor al azar. Es la misma sensación que cuando se navega de noche cerca de la costa sin un faro. El amante quiere tirarte un balde  de agua fría esperando que te quedes estupefacto con la boca abierta y cuando queres reaccionar – como en mi caso, diciendo algo así como “eso es una verdadera pelotudez” – te tira el retruco, “te dejo para que lo mastiques”, para luego retirase pensando que nos ha dejado el alma marcada.

Además, para que tengan una idea que que ese texto explicativo es realmente una porquería, les recuerdo que el soporte material no es un libro, sino una simple etiquetita de 6 x 6. Así que basta de leer etiquetitas de vinos mentirosas, no digamos mas esos textos y descubramos desde nuestra propia ignorancia, los vanidosos secretos de un buen vino. Salvo que atrás de la botella venga adosado un libro, aunque sea fotocopiado de “Biografía Secreta de este, ¡SU! Malbec ” enterito, enterito.

jueves, 3 de junio de 2010

¡¡¡ Experimentación libre y gratuita de buena y sana dosis de indignación urbana YA !!!


Como por ahora se me acabaron las caminatas por lugares algo extremos y siguiendo las recomendaciones de mi medico y ese temita del colesterol, los triglicéridos y esos niveles que te suben cuando ya los años están acumulándose, me lance una pequeña travesía urbana en la cual no fui agredido ni física ni verbalmente, sino mas bien tipográficamente. Perdón sino me explico correctamente, estoy un poquito agitado y la taquicardia no me lo permite. Como será la cosa que cuando llego a casa, mi esposa me pregunta ¡El, Loco, para!…¿que te pasa?… ¿porque estas así?. - ¿Sabes lo que me pasa?, ¿Realmente queres saber que me pasa?

Vas a comprar un caramelo y hay una bandera o camiseta argentina. Queres un preservativo y viene con una mini camisetita con el numero 10, o lo que es peor, “la mano de Dios”. Vas a pagar la factura de luz o gas hay en el mostrador hay miles de folletitos con banderitas y camisetitas. Y como si fuera poco, la foto de Messi y Verón. Vayas donde vayas, esta ese signo de fanatismo que capaz que se corta en la primera ronda. Miras a la izquierda y hay una vidriera con un maniquí lleno de camisetas de la selección, mangas cortas, largas, la suplente, la titular, grandes, chicas. Miras al frente y hay gorritos, banderitas, cornetitas de todos los tamaños, buzos, camperas. Los Lcd son todos mundialistas y en sus imágenes pasan el único mundial piola que fue el del 86 o los goles de Kempes a Holanda en el 78. ¡Loco!!, ¡¡Kempes!! ¡Dejate de joder!! Ya esta… ganamos. Y no quiero patearles el sueñito mundialista diciéndole que los muchachos del gobierno arreglaron uno que otro partidito, porque ya es tema del pasado. ¡¡Pero Kempes!! ¡¡Holanda!! ¡por favor!! ¡¡38 añoooss!! !!Dejémonos de joder!!! (Nivel de indignación 9.3 en la escala de Jorge Jacobson)

En un afiche callejero veo el Slogan patrio que todavía no me quedo muy clarito y dice: “Para un argentino no debe haber nada mejor que otro argentino”. Le falto el complemento. “Mas vale solo que mal acompañado”. Salvo que el otro argentino sea el “Goyo” Pérez Companc o Amalita Fortabat, porque para tener otro de mi misma condición social cuyo sueldo se extingue a los 20 días y encima  me quite el protagonismo, no. Suficiente conmigo mismo. (Nivel de indignación 6.6 en la escala de Jorge Jacobson)

En la esquina de Lamadrid y Belgrano, ensancharon la vereda. La gran obra maestra de la arquitectura moderna de la mano de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy planta un cartelazo que dice “Plan de recuperación de espacios públicos”. Lo que me pregunto es ¿Para que publico? Para el publico del Café Bonafide que ahora coloca sus mesitas en dicha vereda. ¡Que descaro municipal! (Nivel de indignación 8.0 en la escala de Jorge Jacobson)

Pasando cerca del Tribuno lo veo al Chato Ferraro y se me baja la presión, sudo frio, tartamudeo, mis manos tiemblan. Luego me doy cuenta que es el efecto “Noches de duende”, ese programita que te plantan, los jueves a la noche, o sea hoy, haciendo que el capitulo de Botineras pase a las, no se, tipo, 23:45, cuando estas molido, queres ir a descansar porque te tenes que levantar temprano. (Nivel de indignación 9.75 en la escala de Jorge Jacobson)

En Otero casi esquina 19 de Abril había un linyera y cuatro perros que describo de menor a mayor, un negrito mediano 4,5 kg, un marrón echado con pinta de fiaca, algunos tarascones en el rostro, de unos 7 kg, otro monocromático grisáceo de unos 7.5 a 8 kg, algo peludo y desconfiado y el ultimo, un peso pesado amarillo, de oreja puntiagudas y dientes brillosos. El Linyera al pasar, me levanta la mano y balbucea algo. Lo miro y cuando suspiro, el can negro, el pequeño mamífero cuadrúpedo salido del infierno se lanza a la botamanga de mi pantalón en una especie de crisis nerviosa mientras me ladra enfurecidamente. Lo pateo. Entonces se para amarillo y se suma al patoteo canino, mientras los otros dos y el linyera observan el espectáculo. Lo siguiente lo resumo en una especie de “Retroceder Siempre, Rendirse Quizás”, o sea, caminar marcha atrás, pateando al aire o al hocico del perro evitando perder algún miembro inferior entre las fauces de los salvajes animales. (Nivel de indignación 9.1231 en la escala de Jorge Jacobson)

Ir a trabajar a Perico (Nivel de Indignación 10 en la escala de Jorge Jacobson)